jueves, septiembre 25

De nuestro tema



                              
 










  a Vladimir Mayakovski

Me ves desde ese rincón absoluto, aéreo
investigas mi llaga doliente
y te afanas en el relieve de mi ojo movedizo
en mis manos quebradas que escriben
te preguntas por qué no estoy afuera
en la calle,
sellando el pacto que antes fuera nuestro
por que no estoy en parques
abofeteando el desarraigo
Me provocas
a la unión con el verso terrible
me increpas por no volverme boca
por no ser lengua entera de la boca que se escapa a los besos
a los rostros cansinos, borrados de turno.
Yo  tampoco comprendo mucho estas
páginas atroces
las miradas en serie
los colegios en llamas
ESTUPIDEZ GRITO!!!
el delirio me niega tres veces como a un cristo
y la cárcel se abre paso ante los perros de siempre
detengo al destino flojo
dos, tres pasos antes del latido final
te llamo padre, amor, aullido te llamo
“¡del corazón a la sien!” me regalaste ese tema
confesaste su nombre en trueno
Yo llevo ahora las riendas del día
y martillo tu voz en las nucas del tiempo

viernes, agosto 29

Anaqueles: Libro Dos. Karra Maw’n de Clemente Riedemann

Insistir en la necesidad de volver la mirada, abrir los ojos, masticar nuestro presente literario, recordar y comprender el por qué Valdivia se ha convertido en una de la ciudades más prolíficas en cuanto a literatura se trata, pese a la lluvia o quizás gracias a ella.
Insistir en la necesidad de echar un vistazo a lo que se ha escrito desde este bagual, más allá de que seamos la próxima capital cultural (aunque la excusa es perfecta), nos urge leernos y re-leernos, darle algo más de vida a todos esos libros que anidan en los anaqueles de las bibliotecas y librerías esperando que llegue un pájaro hambriento y los devore; pero sobre todo nos urge  como acto heroico de construcción de identidad.


LIBRO DOS:
KARRA MAW’N de CLEMENTE RIEDEMANN
Imagínese usted que hace 30 años, por acá por Valdivia, se terminó de imprimir en la calle Anibal Pinto # 1925 ahí en los talleres gráficos de editorial Alborada uno de los libros más trascendentes de nuestra historia literaria, un libro brillante y adelantado, uno de los precursores de la denominada antropología poética, hablo de Karra Maw’n de Clemente Riedemann (Valdivia 1953)
Pero ¿por qué Karra Maw’n (“el lugar de la lluvia” en mapudungun) es un libro imprescindible hoy en día?
Hay varios puntos a los que prestarle atención, uno de ellos es que este libro entra de lleno a la denominada poesía etnográfica en Chile, así lo plantea el profesor de literatura de la UACH Iván Carrasco, es decir que, toma herramientas de la etnografía para configurar el universo poético del texto; dar cuenta del hibridaje cultural existente desde donde se desprenden además, múltiples discursos cada uno con sus propias cargas culturales.
Lo primordial en el discurso de este libro es que, la voz del poeta-cronista como lo denominara en un estudio el profesor de la UACH Yanko González se traslada por la historia contando y evidenciando los abusos sufridos por quienes fueran los habitantes originarios de esta tierra idílica, llamada Karra Maw’n, de esta forma se va conformando un bosquejo único y muy certero de nuestra propia evolución histórica y cultural.
Riedemann crea para sus lectores un ambiente de sala de cine, pues posiciona al lector frente a una pantalla por donde se va contando la historia, primero el pueblo araucano, la tierra, la fertilidad, luego la llegada del winka, la sangre vertida, la llegada de los alemanes y cada poema se va convirtiendo en un espacio simbólico de nuestro propio trayecto por esta tierra.
Han pasado 30 años, imagínense ustedes y todavía estamos rumiando ese pasado, todavía hay discursos que son irreconciliables, esa es quizás la mayor significancia que posea este libro pues, si abro este libro 30 años después y lo instalo en este presente que habitamos, las palabras saltan para enrostrarnos que no muchas cosas han cambiado y nos quedamos pensativos como frente al espejo por las mañanas.
Mención aparte merecen los grabados interiores que acompañan el poemario de esta primera edición; una serie de 6 grabados (incluida la portada) de Roberto Galo Arroyo los que se desprenden del texto y que grafican la sombra y la sangre que son de una u otra manera la atmósfera de este Karra Maw’n.

Karra Maw’n de Clemente Riedemann
Primera Edición 1984
Editorial Alborada
Cubierta y grabados interiores: Roberto Arroyo
Valdivia, Chile
Inscripción Nº58648


lunes, agosto 25

Anaqueles: Libro Uno. Maldita Perra de Maha Vial

Por Valdivia siempre han pasado cosas, buenas cosas, malas cosas, cosas arriba, cosas abajo, ¡cosas! no es que quiera escudriñar en todas ellas, pero si en una particular, la literatura. Me parece tan necesario echar un vistazo a lo que se ha escrito desde este bagual, más allá de que seamos la próxima capital cultural (aunque la excusa es perfecta), nos urge leernos y re-leernos, darle algo más de vida a todos esos libros que anidan en los anaqueles de las bibliotecas y librerías esperando que llegue un pájaro hambriento y los devore; pero sobre todo nos urge  como acto heroico de construcción de identidad.
LIBRO UNO:
MALDITA PERRA de MAHA VIAL
Los discursos son esencialmente importantes, son necesarios para edificar o desmantelar realidades; todo nuestro accionar humano va de la mano de un discurso, es el hilo de nuestra aguja llamada vida. Bajo esa premisa básica es que arbitrariamente he decidido con Maldita Perra iniciar esta serie de reseñas. Hoy, hay ciertas cosas que nos parecen atroces, desvergonzadas, sacadas de toda lógica del respeto, fumar en la misma habitación de un niño, por ejemplo, nos parece tan violento como la analogía mujer/ perra.  Esa es justamente la metáfora que me parece tan rescatable, porque es en sí misma una denuncia. Actualmente el trato discursivo referente a lo femenino se está transformando, hay argumentos que simplemente ya no se toleran porque se entiende que son visiones desde lo establecido y lo establecido es siempre patriarcal. En la poesía de Maha Vial y particularmente en este libro encontramos un claro y concreto discurso: el desapego absoluto  hacia lo mujercita rosa, la perra es la que ama y la que sufre y la que trata (logra)  vivir en este podrido mundo de perros grandes, la perra es la que a pesar de tener todo en contra avanza y crece, con pura fuerza de mujer/perra. Maldita Perra fue publicado en Valdivia en el año 2004, hace ya diez años ¿cuánto ha cambiado la visión de lo femenino desde entonces? A diez años es bueno abrir de nuevo este libro, leerlo ni como guía, ni como escape, es bueno para darse cuenta que algo se ha avanzado, aunque la analogía siga tan vigente, porque siempre mujeres/perras intentando abrir los espacios en un mundo de perros bravíos.
A lo largo de toda la historia
Las perras han sido carne de cañón
¿o carne de perros?
Las perras son fieles
Cariñosas
Abiertas al amor
(el amo generalmente es un hijo de puta
y la puta es una hija de perra
que ha perdido su norte)
Maldita Perra de Maha Vial
Primera Edición agosto 2004
Editorial El Kultrún
Valdivia, Chile
ISBN 956-7291-42-X

viernes, agosto 8

El hombre E de Cristóbal Durán: Caída libre al imaginario


Hace un par de días vi un documental sobre Alberto Bravo, poeta de niebla, del Director Cristóbal Durán. Confieso acá mi ojo vulgar en cuanto a estéticas audiovisuales se refiere, sin embargo cuando se trata de poesía puedo advertir ciertas afinidades, trabajar con la imagen es también trabajar con la poesía, es hablar desde la poesía, porque la imagen se sitúa en la palabra como un tatuaje secreto.

En un principio, desde la distancia de la mirada pude advertir la intencionalidad; abrir un hoyo  extraordinario desde la vereda del cotidiano, un hombre enseña a hacer pan mientras fuma y habla de Nietzsche. Es sabido que el sur de Chile es frío, áspero de clima, pero es desde esa aspereza donde se construyen identidades imaginadas, como acá;  donde la violencia taciturna no es más que un ahogo desmedido, por la palabra, porque la boca no dice todo lo que calla, entonces la rata se llena de moscas infectas y la lombriz intenta seguir un camino a tientas, cegada por la luz; “anda en mi cerebro una gramática dolorosa y brutal” escribió Huidobro y claramente en este documental predomina esa idea, de una u otra forma nos hace transitar por el hartazgo, la disonancia del personaje, la que se vuelve nuestra también, pero no como un acto de empatía si no, más bien, como una necesidad de huida hacia nuestro propio imaginario.

El hombre E es un trabajo que busca ser desafinado, desencajado, en donde el realizador nos hace guiños permanentes para entrar una y otra vez a la vereda cotidiana de lo extraordinario, si vuelco la mirada, puedo ver bajar la letra por un riachuelo. En un principio pensé que era demasiada la espera para que la letra tomara la relevancia que esperaba, ahora caigo en cuenta, y puedo evidenciar la causalidad del realizador y es que siempre estuvo ahí, incitando, desmembrando el ojo y el oído; la palabra es la maestra del eterno retorno, es por eso que no se frena, y siempre busca, caer libre al imaginario.

el hombre E (trailer)


miércoles, julio 23

Herbolaria


Plaqueta publicada en Valdivia. 2010 de la micro editorial Pillaje. parte del proyecto Llueve o la Música está muy fuerte.

HERBOLARIA


jueves, julio 3

sobre Kiltros de Javier Milanca

Para los entendidos en la materia un Kiltro es un perro sin pedigree, una mezcla de razas, un mestizo. Para los no tan entendidos un kiltro es un perro fiel, uno que te sigue en todas, de esos que “apañan” a toda hora, en cada momento; de esos que están en cualquier lugar; menos en el centro.
Abro la ventana entonces y a primera página, aparece la escena casi divina de la provincia, pero no de esa pintada en cuadros de acuarelas, no de esa provincia medio ajena que nos predispone casi a un paréntesis medio etéreos o por lo menos demasiado lisonjeros. Hablo de la provincia de verdad, de esa secreta mixtura que se mueve entre lo lúdico, lo misterioso y lo terrenal, como los cantos a lo humano y lo divino.
En Kiltros de Javier Milanca encontramos ese manejo insondable del folclore, hay en este libro de cuentos esa nomenclatura perfecta entre la audacia y la inocencia; nomenclatura que nos lleva necesariamente a una poesía deslenguada y cercana, pero ojo, no cercana para cualquiera, sino que cercana para nosotros, porque acá la palabra se abre como caña de tinto en las mañanas, y quien no entienda esa metáfora es porque simplemente no conoce de periferias, porque querámoslo o no, ser de provincia es estar en la periferia y hay que siempre alzar la diferencia como bandera de lucha y Milanca logra en este libro enrostrar esa diferencia como común denominador de lo que llamamos diversidad cultural, porque acá no se habla solo desde ese matiz pintoresco, acá se propone a la deriva, a la esquina, como espacio simbólico de pensamiento y sobrevivencia.
Hablar de la narrativa de Javier Milanca, es hablar de condimento puro, hay sabores más allá de la piel que se agitan en la cabeza lectora y descuelgan desde la misma en racimos de inquietantes ideas, hay orgullo en estas páginas escritas, hay identidad gatillando cuestionamientos, impugnando certezas, hay una voz concreta que se abre paso entre bosques y cementos para gritar desde sus propios vértices sanguíneos que existe, que está ahí, que dice y que construye con la palabra, porque acá no hay paralelismos de tiempo ni de espacio, acá hay una realidad, cruda y desafiante y desde ese cariz Kiltros de Javier Milanca toma ribetes trascendentales dentro de la narrativa del sur de Chile, no solo por la temática de los cuentos, si no también por los epígrafes que van de alguna manera guiando la lectura hacia otras esferas de comprensión; las que no tienen solamente que ver con una apreciación estética de la obra, sino más bien con una apreciación histórica y social de esta. 
Quien canta su mal espanta, canta Francesca Ancarola, quien escribe su mal, lo hace desde la desvergonzada certeza de saber que hay otros acompañando la ruta, que hay otros kiltros fieles abalanzándose en contra de esa rarísima idea de progreso que nos envuelve, mientras los otros los de raza fina pasan sus días despellejándose en paseos de mall y juegos de ruleta en el casino. 
Abra usted lector estas páginas de greda y reconozca en ellas cuánto de mestizo hay en su alma. Pero tenga cuidado; no vaya a ser que Javier Milanca lo pille confesado y recuerde siempre, el pedigree corre peligro. 

**(presentación del libro: Los Lagos, abril 23 de 2010)

viernes, junio 27

Entrevista: Victimized, la hazaña del Metal en la selva valdiviana (2ª Parte)


P: Pero cuenta la leyenda que hicieron varias tocatas fuera de Valdivia también.
R: Si, salíamos harto nos invitaban a Osorno y Puerto Montt. Nuestra primera salida fue a Puerto Montt, y fue también bien terrible, porque se hizo en una de las últimas poblaciones que fueron erradicadas de los cerros, en una especie de galpón. Nosotros nos subimos a tocar y de pronto nos damos cuenta que comienza a sonar una especie de lluvia, pero esta se hace cada vez más fuerte, hasta que caímos en que eran piedras las que nos estaban tirando desde afuera, así que nos quedamos encerrados porque si salíamos nos ‘cogoteaban de una’, si hasta los cuchillos nos mostraban por las ventanas, así que hubo que llamar a “la fuerza pública” para que nos sacaran de ahí.
P: Y ¿cómo es que los invitan a Puerto Montt, cómo se gestionaba la difusión del grupo?
R: Sin Internet, sin telefonía pensarás que sería muy difícil, lo que pasaba es que como el ambiente dentro de la región no era tan tan grande, las bandas se conocían entre todas, así que ellos venían a tocar a Valdivia y después nos invitaban a nosotros.
P: Pero la difusión, porque claro que imagino que era complejo sin Internet, hoy en día todos tienen la chance de crearse un My Space y poder mostrar ahí su trabajo, pero antes, aparte de la tocata no había mayor comunicación entre ustedes y si la había cómo se realizaba.
R: Sucede que siembre se hicieron revistas, las que eran muy precarias, entonces se grababa un cassette y el que dirigía la revista daba su opinión de la banda, habían varias revistas de hecho en Valdivia habían también y para comunicarnos nos carteábamos, nos enviábamos noticias de las próximas tocatas que se harían y grabaciones de temas. Y siempre enviábamos información a las revistas todavía quedan algunas guardadas por ahí.
P: Y el cambio de nombre, cuando pasan a llamarse Victimized
R: En el año ’94 nosotros con Vaginal Supuration cantábamos en inglés, ese mismo año decidimos cambiar las letras y volverlas más ‘sociales’ y comenzamos a hacerlas en español, desde ahí ya fuimos Victimized.
P: Pero entonces el demo ¿cuándo aparece?
R: El demo aparece pronto. Ya a estas alturas veníamos de tocar harto, así que nos invitaron a tocar al Windsor School, nosotros dijimos que si, así que fuimos, llegamos allá, tocamos y al final nos dicen que era un concurso y que lo habíamos ganado y el premio consistía en cien lucas. Así que por fin recuperamos las lucas que habíamos gastado y obviamente las invertimos en un demo.
P: Pero esta vez no fueron a Temuco imagino.
R: No, el demo lo autogestionamos por completo, desde la carátula hasta el último detalle,  todo lo hicimos nosotros con ayuda del Gato y amigos, esa vez se grabaron 20 copias, nos quedamos con unas cuántas y otras se distribuyeron en la disquería Popsi.
P: Ya va harto rato de que comenzó la hazaña, de todos estos años cuáles fueron las tocatas más significativas.
R: Muchas, la verdad, fue harto tiempo desde que comenzamos a gestar movimiento rockero en Valdivia, antes no existía esa opción o por lo menos no era masivo, y todas las tocatas donde participamos fueron relevantes para nosotros, imagínate que pasamos por sedes de juntas de vecinos y la de Rubén Darío era la más preciada. Tocamos en el Centenario, en las tocatas de Yanquilandia en la U tocamos en un mismo escenario con Dorso – Excretor – Undercroft – Slavery – Torturer – Criminal. Partimos haciendo tocatas de rock y metal en Valdivia; en el año ’95 nos juntamos con Pirámide, Bou Adiccion y Mortem, hicimos una gran tocata en la disco Cadillac, esa fue una gran experiencia también, porque eran todas bandas locales y nos dimos cuenta que algo estaba pasando con la música en Valdivia, eran todas excelentes bandas  y había mucho público para ellas también.
P: Alcanzaban a dimensionar lo que sucedería con Victimized, es decir el hecho de volverse un referente musical.
R: A esas alturas no, nunca lo dimensionamos, es cierto que partimos con la dinámica de las tocatas, pero nunca pensamos que se continuaría, nosotros tocábamos y lo pasábamos bien, y queríamos aprender más y buscábamos referentes musicales y nos escuchábamos entre nosotros, teníamos una comunidad importante de  músicos y amigos, de hecho algo que fue muy especial para todos quienes vivimos la música en valdivia en esa época fue el programa de radio “Obertura Rock” conducido por Anni Aguilar, lo daban en la radio San Sebastián, ese programa lo escuchábamos todos quienes estábamos haciendo música en ese momento en Valdivia, allí tocaban nuestros temas y los de las demás bandas y conocíamos también lo que estaba pasando en otras ciudades, es cierto que sentíamos que estaba pasando música por todos lados, pero a esa edad uno nunca dimensiona tanto las cosas, de hecho nunca nos imaginamos que nos iban a entrevistar después de tanto rato.
P: Pero viene la separación, ¿cómo se toma esa decisión?
R: Esa no fue una decisión que hayamos tomado, es decir nunca nos paramos en un lugar y dijimos ya, hasta acá no más llegamos, simplemente nos fuimos dejando en los ensayos, cada vez eran más esporádicos y cada vez nos reuníamos menos, nunca nos peleamos ni nada parecido, simplemente comenzamos a hacer otras cosas y la banda fue quedando en la nebulosa del recuerdo.
P: Y hoy a 2009 a ya 18 años de aquella vez qué pasa ahora con Victimized y con sus integrantes.
R: Seguimos haciendo música, somos músicos más que metaleros o rockeros, cada uno de nosotros tiene proyectos musicales independientes, seguimos haciendo rock o jazz, y seguimos tocando en bares o tocatas en Valdivia, eso no se ha perdido, seguimos haciendo música.
P: ¿Y habrá posibilidades de reunir a la mítica banda?


R: Siempre es una inquietud, reunirse y volver a ensayar… quizás, quién sabe... tal vez después de la entrevista nos descubra un productor y quiera volver a escucharnos en vivo. (risas)

jueves, junio 26

Entrevista: Victimized, la hazaña del Metal en la selva valdiviana (1ª Parte)

Nombre:                 Victimized

Integrantes:    José Miguel Albornoz (Voz)
                 Michel Paredes (Guitarra)
             Cristian Rodriguez  (Guitarra)
             Lalo Bachman (Bajo)
                         Guillermo Patiño (Batería inicios)
                         Leo 'papa' Ulloa  (Batería)


PHace un par de días atrás entrevisté a Inferial, a ellos les pregunté por ustedes sabían de la existencia de una banda llamada Victimized, pero no sabían ni cuando ni como, así que creo que se hace necesario iniciar la entrevista por ¿cómo y cuándo nace la banda?
R: Partimos tocando el año ’89, pero en esa época nos llamábamos Vaginal Supuration. Éramos chicos, teníamos alrededor de 17 ó 18 años cuando decidimos formar esa banda, de hecho tener una guitarra o un bajo era una especie de “lujo” y tocó la suerte que el papá de Willi (Guillermo Patiño) y el mío (Michel Paredes) eran músicos, de aquellos que animaban las fiestas, así que en nuestras casas siembre hubo instrumentos. 
P: ¿Y dónde ensayaban y bajo qué condiciones?
R: Para ensayar nos conseguíamos sedes vecinales, creo que hasta en centros de madres tocamos alguna vez, pero eran muy precarios, todo era precario en realidad, nos grabábamos con una radio a cassette, y en las sedes de pronto organizábamos un ensayo masivo, algo así como una tocata, quedaba la cagá y luego teníamos que buscar otra sede para ensayar, porque nos echaban siempre.
P: ¿Y la primera tocata cuándo la tienen?
R: En esos tiempos la modalidad de “tocata” no era tan masiva como ahora, todo era muy ander, muy marginal, no había lugares y amplificar equipos era carísimo. Así que nuestra primera tocata oficial fue en el año ’92, fue para el cumpleaños de Pamela Aguilar, nos juntamos tres bandas Trastorno Gástrico – Infectusgore y Vaginal Supuration, fue la primera vez que nos juntábamos tres bandas a tocar, fue la primera Tocata en Valdivia.
P: Y su público, imagino que tenían una cantidad considerable de seguidores
R: Al ser todo muy ander, nuestras tocatas eran precarias ni micrófonos teníamos muchas veces y teníamos que cantar y tocar a capela, pero nuestro público era fiel, comenzamos a gestar un gran movimiento, obviamente sin que nos diéramos cuenta de ello, después de esa tocata, comenzamos a juntarnos en diversos sitios, incluso usábamos el teatro Lord Cochrane, pero cuando estaba en obra gruesa aún... no habían sillas, era un armatoste de fierros y cemento, ahí tocábamos y nuestras tocatas eran abiertas al público, y no era difícil que familias enteras se acercaran a ver a este grupo de cabros rompiéndose el cuello cabeceando.
P: A esas alturas ya iba en serio la banda entonces.
R: No, nunca fue tan en serio, seguíamos siendo cabros que jugaban al músico, nunca nos paramos y pensamos esto hay que plantearlo en serio, nosotros simplemente tocábamos, ensayábamos, carreteábamos, la pasábamos bien, conocíamos a músicos y otros músicos nos conocían a nosotros, y la verdad es que queríamos puro tocar, donde nos dijeran allá partíamos con los instrumentos al hombro, -batería incluida-.
P: Sin embargo se que anda un demo de ustedes dando vueltas por Valdivia.
R: ¿Todavía andan? puede ser el primer intento de demo fue en Huachocopihue donde el ‘Guatón’ Alfonso, el que no quedó bien porque iba grababando en una cassetera las pistas por separado, pero sobre el mismo cassette, entonces obviamente aparecían sonidos extraños y ya al final terminaba todo rayado (muchas, muchas risas), así que obviamente no nos funcionó.
P: Pero lo que anda rondando por Valdivia qué es?
R: Ah!, grabamos uno en Temuco, pero ese tampoco quedó como esperábamos, lo más triste del cuento es que nos costó $100.000
P: Cien Mil!!!!
R: (Risas) Si, cien luquitas, viajamos a Temuco estuvimos 4 días allá alojando en carpa, grabamos y el resultado no fue para nada el esperado.
P: Y las lucas, ¿cómo las consiguieron?
R: Pusimos algo nosotros, nuestros amigos, vendíamos un par de cosas, “Yo (Michel) de hecho pasé las lucas que me habían pasado pa’ que me compre zapatillas” (Risas) lo dimos todo por la causa, y bueno Gato Krebs también nos auspició, desde siempre el Gato apoyando a los músicos valdivianos.
P: ¿Ahí corría el año?
R: El ’94 fuimos a Temuco

**Publicada en N°1 Revista Trepidante, 2009

lunes, junio 16

En 20 años no todo ha sido pincel: micro-acercamiento a las obras collage de Samuel Lizama.

Podríamos comparar la obra de Samuel Lizama con una explosión, un estallido en donde las esquirlas de color saltan por sobre los ropajes e inundan los ojos acostumbrados al gris perla que nos trae la lluvia. En 20 años de creación ha sido capaz de denunciar, inquirir, amar, jugar y hasta profetizar y todo en un constante movimiento. Este año 2014 a dos años de que Valdivia sea Capital Cultural de Latinoamérica, Samuel Lizama celebra su absoluta mayoría de edad con una exposición al mes. Este mes, junio el turno es de la Biblioteca de la Universidad San Sebastián pero acá no solo son pinturas, la exposición contempla una serie de collages, una faceta distinta a la que nos tiene acostumbrados el pintor; no hay un nombre específico que aúne este inserto, pero si un hilo conductor, la sexualidad y el arte, enfrentados en la misma baraja de naipes.
Desde mi ojo irresoluto en cuánto a crítica de arte se refiere, este grupo de collages me resulta particularmente intenso, hay una serie de discursos silenciosos que abren su paso en medio del silencio bibliotecario en donde están expuestos. El eros representado en la constancia de una braga femenina, la torpeza de quien hace del arte un despropósito, la denuncia del dogma como camino, son todos discursos que se escapan sigilosos, pero que están ahí, merodeando, metiéndose en la retina de quién observa. Lo cierto es que Samuel Lizama en esta muestra nos lleva a un escenario distinto, el estallido de color del que hablaba en un principio se guarda y sale a la luz esta otra forma, alejada del pincel, una forma más ovillada, más mental si se quiere, porque hace que uno en su fuero interno rumie las imágenes superpuestas aparte y en silencio.
Dos años quedan para que Valdivia sea galardonada como Capital cultural de Latinoamérica, francamente no sé muy bien a qué atiende tal título, francamente no sé muy bien qué hace o qué debe hacer una capital cultural, lo que sí creo feha
cientemente es que Valdivia lo merece, todas las semanas la agenda cultural está copada de actividades, cada una tiene su público en mayor o menor medida, cada una es un escape o una respuesta a algo en particular; el mismo “Samy” nos tiene acostumbrados a hablar de inauguraciones y exposiciones y, nos tiene acostumbrados también, a ver arte en donde no siempre hay arte, lo concreto y lo rescatable (a dos años) es que estamos avanzando en términos de “educación artística” para la población, creer y pensar una ciudad cultural que sólo ofrece actividades para un sector determinado es un desatino; el pintor, en 20 años de creación así lo ha manifestado y creo que somos varios quienes nos abanderamos con la idea de que el arte debe llegar a todas partes, a toda profundidad, a toda anchura, a toda angostura y altura de esta Valdivia Capital Cultural.

**Publicada en revista Radio Seis

sábado, junio 14

Tiento

Por la tarde llegó a la sala de ensayo, quería exigirse al máximo, ensayar, ensayar hasta lograr ese giro que tanto le costaba. Talón, planta, contener los brazos, girar la cadera, luego el tronco, levantar la bata, la cabeza es la primera en salir, la última en llegar; se repetía, como si el dominio teórico de la técnica lograra no dejarla en el suelo cada vez que giraba.
Encendió las luces, ahí estaba ella, su cuerpo delgado, su cuello largo frente al espejo, se sentó en medio de la sala, para relajarse decidió oír un disco de compás por guajiras. Del bolso sacó sus zapatos, una cajetilla de cigarros y la hermosa bata de ensayo, mientras se vestía fumaba; repasó el giro en su mente, determinó el espacio en la enorme sala, todos sus movimientos estaban delimitados por los tres círculos concéntricos que había imaginado; un milímetro más allá del límite y su equilibrio se desvanecía. La cadencia de las guajiras la incitaron, jugaba desdibujarse entre el humo frente al espejo. Estiró sus músculos; ahí estaba ella, la gran sala y su reflejo inquisidor. Esperó que terminara el compás, silencio absoluto en la sala. Primer intento.
Se mira de reojo . Algo hay en ese gran espejo, un desánimo oblicuo al que teme mirar, algo hay en esa imagen que no le pertenece, se siente observada, pesada mientras cae al suelo enredada en la bata y en los giros mal hechos. Esta vez cayó mal, se golpeó la cadera fuertemente. No pudo contenerse y se echó a llorar; se miró desafiante con el maquillaje desencajado, temió, temió a su mirada, nunca pensó que podía albergar tanto odio en un simple gesto de desdén, se levantó del suelo y caminó decidida a su propio encuentro, un escalofrío la recorrió mientras se acercaba a su propia imagen, ahí, frente a ella estaba ella, suspicaz, hiriente, irónica. Se acomodó el pelo, removió las lágrimas y una pestaña que le molestaba, volvió a sus tres círculos para seguir intentando su giro. Sexto intento.
Los tientos eran el palo flamenco que más le gustaba, era jondo y cuando pasaba por tangos, festero, demandaba mucha energía, concentración y duende, no cualquiera podía bailar bien un tiento. Le gustaba ese palo como ningún otro, incluso le gustaba el nombre Tiento: del latín. templar, tentar, pulsar, examinar, ver como se reacciona, probar o provocar a alguien. Templar, tentar, pulsar… así tal como su vida, pensaba, tal como la danza, tal como el flamenco en ella.
Algo cambió esa tarde, afuera la lluvia tronaba, por vez primera pudo ejecutar el giro a la perfección, por vez primera logró hacer de ese instante una concavidad de tiempo, ahí estaba frente a su reflejo sinuoso, ahí estaba admirándose, sintiéndose a compás .
Ahí estaba, sola, abrazada a ese único segundo de sangre que palpitaba.
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martes, junio 10

Él Sur como ofrenda en la Matriz de Camilo Eque

El escenario iluminando los instrumentos mudos, eso a primera vuelta de rueda mientras el teatro se va llenando de gente que quiere, como yo, ver a Camilo en su nueva etapa. La puesta en escena es impecable, tanto que de ponto genera nervio o impaciencia más bien, finalmente Camilo Eque y Barrio Sur entran al escenario y evidentemente sorprende.
Su voz no ha cambiado en profundidad pero si en altura, se planta en el escenario como un álamo en medio del bosque; así también Barrio Sur, la banda que lo acompaña es el ramaje preciso para, de una vez, situarse y desde esa altura recorrer el camino. Todo el trabajo de este nuevo disco tiene un sonido distinto a su primer trabajo, un sonido más fresco, pero no menos reflexivo. Es indudable que lo que Camilo Eque nos entrega es el resultado de un proceso de compromiso y madurez, y eso se nota desde la primera vista en la atmósfera que trae consigo. Con esta banda (Barrio Sur) la fusión latinoamericana se torna protagonista, y ciertamente se agradece, ya no es sólo una voz y su guitarra, ya sale de los parámetros establecidos para lo que a cantautores estamos acostumbrados; el ensamble genera el espacio y la calidez necesaria para estacionarse y desde esa estación iniciar la constante búsqueda. La mixtura de ritmos, que van desde el folclor hasta el jazz fusión demuestran que en la Matriz todo suma y nada debe ser restado; Camilo Eque en este disco y con Barrio Sur como su banda gana mucho musicalmente, a ratos me recordó los discos más eclécticos de Javier Limón. Barrio Sur es la ventana abierta desde donde el aire se oxigena.
Sentada en medio del teatro, conociendo el nuevo disco, atendía a sus nuevas letras en donde reconocí muchas voces y es que la literatura, la poesía, no pasan desapercibidas, todo es un devenir de imágenes y de intertextualidades desde donde se crea el mito. No es para nada casualidad que Jorge Teillier forme parte de una de sus canciones, o que Marcelo Nilo cante con él, o que sea capaz de afirmar que viene a saltar del corazón a la palabra. Camilo Eque ofrenda al sur, a nuestro Sur, al sur que vivimos todos los días, lo ofrenda porque esta es la vereda desde donde canta, es desde este lugar donde se reconoce, nos reconoce y reconoce también el mundo; “describe tu aldea y describirás el mundo” es una reconocida máxima de Tolstoi y ciertamente lo logra, logra abrazar la historia musical, la historia del Lar en la poesía y comenzar su viaje y logra por sobre todas las cosas hacer que cada uno inicie su viaje, él como un cuentacuentos recibe el camino heredado y lo inunda con sus propias lluvias; Camilo desde la misma vereda donde estamos situados todos en el Sur, hoy, con su banda, se planta como álamo en medio del bosque y crece.

** Publicada en Revista Radio Seis bajo el pseudónimo de Liliana Y.

miércoles, abril 16

En nombre de la solidaridad


Valparaíso duele ahora, duele como tantas cosas en Chile. Lo terrible de esto es que finalmente eso por lo que todos los chilenos y chilenas nos sentimos orgullosos es nuestro talón de Aquiles. Nos hacemos tanto daño a nosotros mismos en nombre de la solidaridad. 

Si veo las noticias, veo el despliegue de chilenos y chilenas que ayudan libre y espontáneamente a sus compatriotas, y es emocionante como los centro de acopio se llenan de ropa,pañales, agua, alimentos para quienes sufren hoy una tragedia; pero por lo mismo no puedo dejar de pensar que esa misma solidaridad nos ha traido hasta aquí, porque ese es el punto en donde descansan las autoridades y las instituciones, por eso no hay políticas ni políticos de contingencia, por eso las instituciones salen limpias de manos, porque saben que siempre los chilenos ayudaremos al otro, porque así debe ser según nuestra educación popular, porque somos solidarios, porque "verás como quieren en chile al amigo cuando es forastero" porque "tu problema es mi problema" porque "levántate papito vamos a ayudar" porque siempre es el mismo ciudadano común y corriente el que se mete la mano al bolsillo y saca lucas de su ajustado presupuesto para dar al otro,porque siempre es la misma dueña de casa que abre su escuálida despensa y entrega un paquede de fideos o arroz para el otro con rostro de catástrofe. Entonces es cuando uno se pregunta dónde estan las instituciones y nuestros honrables y la respuesta es tan lógica, las instituciones y nuestros honorables están justamente allí, al lado nuestro descansando, abanicándose con nuestra profunda empatía; entonces es cuando imagino ¿y si un día decidiéramos dar la espalda?, ¿si un día armáramos barricadas en todo el país porque exigimos políticas serias de contingencia para catástrofes?, ¿si un día nos aburriéramos de dar y nos pusiéramos a exigir en serio? quizás quién sabe las cosas cambiarían.

miércoles, noviembre 6

De políticos y príncipes azules

           Si tuviésemos que escribir un cuento sobre la política nos defraudaríamos o por lo menos al lector lo dejaríamos aburrido y con ganas de hacer cualquier otra cosa; porque ciertamente a nadie le gusta mucho la política, y es que, claro, son unos ladrones y unos vende patria y unos villanos insensibles; eso hasta que algún personaje osa rozar nuestra epidermis de empatía, entonces nos agitamos, prestamos atención, nos volvemos absolutamente locos, comenzamos a temblar, a pensar en él como un ser que supera nuestras expectativas y lo encontramos encachao y lo defendemos con dientes y muelas y comenzamos a idealizar y la cosa se comienza a poner divertida, porque ya la discusión no es política sino personal, familiar, íntima y cuando se pone íntima se pone wena y nos quedamos pensando en los cuentos de hadas en donde llega el caballero y nos salva de tanta cosa fea y con un solo beso nos devuelve el mundo que nos robaron.
Si, es cierto, es una caricatura, pero no está tan lejos de la realidad, porque después de todo las elecciones nos sacan de nuestro quehacer rutinario, elegir o votar a una persona es una cuestión importante, pero no es lo primordial, lo primordial debe ser siempre el debate, debe quedarse en el debate en el don de compartir, discutir ideas sin fanatismos exorbitantes, porque quienes se presentan a candidatos llevan consigo una idea que defienden y nosotros podemos o no estar de acuerdo, pero la cosa se faranduliza rápido, se queda en acusaciones bobas como si trabajó o no para pinochet, como si tiene o no tiene una familia ,como si paga o no paga sus deudas, como si se acuesta con una más personas, etc etc etc... el asunto es que finalmente esta fuente de agua no era más que un espejismo, porque a nadie le importa la política, la discusión de ideas, a nadie le interesa razonar, analizar, observar, superar la desidia de pensamiento y digo que a nadie porque claramente si la cosa fuese distinta otro gallo cantaría, veríamos debates coherentes en la televisión, exigiríamos al periodismo un mejor nivel, conversaríamos lejos del miedo y de la burla, admitiríamos cuando el otro tiene ventajas argumentativas por sobre las nuestras.
Hace años atrás surgieron varias críticas al Movimiento Estudiantil por politizarse, hoy en día estamos la gran mayoría de los chilen@s politizados y supongo que es una cuestión normal, porque a nadie pareciera molestarle, sin embargo esta elección pasará, nuestro príncipe azul se alejará montado en su corcel y nos dejará sólo con la esperanza de un reencuentro en 4 años más, y el 18 de noviembre todo volverá a la normalidad, a los titulares insulsos, a la televisión de burdel (con el respeto que estos me merecen), al periodismo flojo, al insomnio y no es que diga que en esta época de elecciones hayamos salido de ese lugar viciado, es que creo, humildemente, claro está,  que este es el momento para comenzar a concretar el pilar que nos llevará a recuperar la nunca bien ponderada dialéctica.

jueves, noviembre 8

Reflexiones de una mamá primeriza

De pronto dos palabras, casi mágicas, pasaron a formar parte de todos los hospitales, clínicas, salas cunas, consultorios y todo lo que tenga que ver con bebés y niños de este país, dos palabras mágicas “Estimulación Temprana” y cada vez que las mamás llevan al pediatra y a los consultorios a sus hijos les dicen: tiene que estimularlo, tiene que hablarle a su bebé, tiene que escuchar música su bebé, tiene que acariciar a su bebé, su bebé tiene que aprender a dormir con ruido, su bebé tiene que jugar con juguetes, tiene que reírse su bebé, usted tiene que ESTIMULAR A SU BEBÉ; entonces claro, sale la madre del consultorio muy concientizada en la Estimulación Temprana y llega a su casa, y le prende la tele al bebe, le pone música al bebé, juega con el bebé, acaricia al bebé, le hace soniditos al bebé y el bebé no sabe a qué diablos prestarle atención, porque son cientos de estímulos al mismo tiempo, entonces el bebé aprende a ignorar y deja de concentrarse, porque es imposible concentrarse en tantas cosas a la vez. Entonces ese bebé crece aprendiendo a ignorar y da lo mismo si hay televisión, música, juegos, personas hablando a su alrededor, da lo mismo porque ese bebé nunca supo identificar sus sentidos en función de los estímulos, ni a investigar sus sentidos, pues, como llegaban todos los estímulos al mismo tiempo nunca aprendió a conocer su cuerpo ni a REFLEXIONAR frente a los estímulos entregados y el bebé creció mucho más y llegó a la escuela en donde le diagnosticaron déficit atencional; su niño no se concentra señora, su hijo no puede quedarse quieto señora, entonces el niño pasa la infancia en las consultas psicológicas tratando de superar el problemita del déficit, pero aunque el problema del déficit quizás se aminore por la madurez y quizás logre concentrarse cuando sea más grande, el bebé bombardeado de estímulos será incapaz de meditar en la adultez, porque nunca se le dio el espacio para hacerlo, nunca tuvo pausas para pensar, siempre fue una “esponja absorbente” con la que todos se deleitaban “mira! si es tan vivo” decían, si está tan bien estimulado decían y cuando finalmente llegó a la adultez formó parte de la gran masa de personas que en la infancia fueron bombardeados por estímulos y que consecutivamente no critican (entiéndase en el sentido más amplio de la palabra, por favor), no saben hasta donde llegan sus capacidades intelectuales o físicas porque nunca tuvieron el espacio para aprenderlo. Y lo que es más curioso aún es que de adulto lo siguen tratando como “esponjita absorbente” la publicidad, la televisión, la educación, todo, absolutamente todo funciona de la misma manera, un estímulo tras otro dirigido a una gran masa de seres humanos incapaces de parar, mirar, escuchar, respirar hondo y reflexionar.

No es que sea drástica, tampoco que esté en desacuerdo con la Estimulación Temprana, solo creo que es necesario pensar en los niños como seres humanos únicos y que por muy pequeños que sean necesitan, como nosotros lo necesitamos, un espacio consigo mismos, sin mamá, sin papá, sin personas a su alrededor, solo ellos con su propio otro.

….. Todo esto a raíz  de lo conmovida que vi a Stella ayer cuando salimos al patio mientras el viento fuerte y tibio de noviembre rozaba igual de recio los árboles como su pequeño rostro… 

domingo, junio 17

Mínima Dosis

“Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento”
Tango (Naranjo en flor)

Dos meses antes de su muerte encontré por fin el primer film de Pina Bausch, y hasta donde tengo entendido el único “Die Klage der Kaiserin” (El lamento de la Emperatriz); lo revisé detenidamente, observé cauta cada movimiento, cada pedazo de cuerpo humano moviéndose a tiempo y a contra, pero hubo una imagen que me cautivó, que me sostuvo presa del casi sortilegio por varios minutos, una tela blanca agitándose por una mujer sin rostro sobre un fondo negro, luego Pina Bausch en una suerte de pecera quebrándose doliente y bella frente al lamento del agua; recordé enseguida un verso de Malú Urriola que adoro hasta estos segundos: “…Y por cargar este deforme destino he aprendido a desprenderme de las gentes / como se desprenden las plumas de los pájaros, las palabras de las palabras y las hojas del viento.”. Y es que creo que la misma esencia poética hay en “Bracea” (LOM, 2007) y en ese fragmento del film de Pina Bausch, ese querer huir a fuerza de pura rabia y melancolía, esa pequeñísima fracción de segundo en que el desequilibrio es refugio sublime; porque querámoslo o no, es lo único verdadero que nos va quedando.
A medida que me voy adentrando en la lectura de “Bracea”, voy encontrando ese desequilibrio, esa bondad mágica de la palabra descarnada, de las imágenes vueltas a los ojos desnudos, para abofetearnos en la mirada débil “Cuando la vi supe con esa certeza incierta que era un reflejo de esta vida que he sobrevivido, escuchando risotadas a mis espaldas, mientras me alejo caminando con mis tres piernas”. De pronto, y casi sin darme cuenta, estoy envuelta en un mundo sorprendente, acá no hay seres mitológicos, aunque bien podrían serlo, hay personajes y situaciones monstruosas sobrellevando un cotidiano que aterra pero que de igual forma conmueve.  Hermanas siamesas compartiendo un corazón, un hombre con medio cuerpo y otros con una tercera pierna, dos madres y un padre, un perro moribundo tras la furia del tren; imágenes paralelas a la línea de la belleza, todo un mundo hermosamente perturbado por la fracción de segundos que hace de la locura la perfecta esquina para situarse a observar las páginas de este libro; y es que hay que distanciarse de la razón, hay que huir de ella como huyen las perdices del ojo humano, sólo de esa forma nos reconoceremos  en la poética de este libro “La vida es un animal que muta todos los días. Y una piensa que los días son los mismos, iguales. Pero yo veo a la vida todos los días y casi nunca un día ha sido igual a otro. Ni una noche, ni una tarde”.
Es igual que en ese fragmento de la película de Pina Bausch, es esa misma sensación de espanto y ternura; es sólo el acto de quedarse con la pupila pegada a un movimiento y saber que ese mínimo espacio contiene todo el delirio aprisionado en el cuerpo. Una mujer sin rostro hace girar en ella misma una tela blanca sobre un fondo negro. Una bailarina quiere terminar de danzar en el agua detenida de una pecera. Unas hermanas siamesas conocen y prueban el amor, la pena, el desarraigo. Dos niñas buscan igual que la bailarina ese sueño de agua, volverse líquida por un instante y bracear y fluir en la voluptuosidad “Nuestro cuerpo es como un corcho abandonado a los requerimientos sensibles de las aguas./ Nada tan desconocido, tampoco. La vida en tierra también me hacía flotar como una hoja abandonada a los requerimientos de la vida”

Bracea de Malú Urriola y Die Klage der Kaiserin de Pina Bausch llevan consigo esa senda dibujada de la gota de lluvia en la ventana, el camino imaginado que se debe seguir por lo menos una vez en la vida para después andar sin pensamiento, como propone el tango, hay que adentrarse sin miedo al desequilibrio, hay que beber una mínima dosis de locura, sólo en ella es posible reconocerse en los espejos de medianoche, sin temor al puñetazo en mitad del pecho.

Texto publicado en Revista Babuino. 2011

viernes, mayo 18

De la ausencia de los gatos



En medio del jardín eras silencio
mi pequeña bestia guardadora de secretos  
A veces me quedo sintiendo tu presencia
y te admiro
porque fuiste hermana hembra profunda y honesta
te admiro



martes, noviembre 29

En defensa de la selva valdiviana, aproximaciones escultóricas para transitar otros caminos



Abordar una temática como la naturaleza en el arte suele ser repetitivo, un lugar común en donde lo figurativo es igual a nada, pensando que nada es igual a sin intención; entonces se piensa en ese verso tan renombrado de Huidobro, para qué cantáis la rosa oh poetas/ hacerla florecer en el poema... lo cierto es que hay veces que lo figurativo cansa, pero hay otras en que realmente deslumbra, conmueve.
Por la tarde del jueves 17 de noviembre se inauguró la exposición de esculturas; En defensa de la selva Valdiviana de Angélica Romero; a primera vista muchos animales, ojos enormes, colas, orejas, colores de maderas, olor a mañío, laurel, alerce; ya en un segundo paso la interacción es inevitable, tocar, acariciar, olfatear, sentir cada espacio de la gubia en los pliegues de las maderas expuestas. Entonces se hace necesario reflexionar en torno a la creación, a esa creación secreta, íntima, que nace en las cuatro paredes de un taller, porqué el único conductor que existe entre la intencionalidad del artista y el espectador es la emocionalidad que transmite el objeto artístico, por lo menos es lo que se pide cuando se entra a una exposición o se escucha un disco musical o se lee un libro. “El artista es la mano que, mediante una y otra tecla, hace vibrar adecuadamente el alma humana.” estableció Kandinsky hace varias décadas atrás y es eso lo que justamente encontramos en las esculturas de Angélica Romero porque no solamente vemos reproducciones de figuras animales, si no que visualizamos respeto, denuncia, entrega, valentía y compromiso con toda la energía natural que nos envuelve, y es que no hay que olvidar que habitamos Valdivia, que convivimos con hualves y frondosidades fantásticas y de eso hay que hacerse cargo, de alguna manera debemos ser integrantes activos del lugar que habitamos, de alguna manera debemos incorporar en nuestra cotidianidad el sentido de pertenencia y desde esa comarca mirar y abrazar el mundo. El trabajo de Angélica Romero lo logra, queda de manifiesto en las 12 esculturas que nos entrega en esta exposición, porque hay magia en ellas; magia y poesía, dos aspectos tan necesarios en estos tiempos en donde estamos bombardeados por destellos fugaces de abstracciones irresolutas y amalgamas medio huérfanas. Ella, logra transitar por el camino más olvidado. En este momento preciso de nuestra historia Ella valientemente nos recuerda que los árboles para tener copas primero deben tener raíces.

** Publicada en Revista Radio Seis